
Estuvimos en Cuba
Cuba me dejó una sensación difícil de explicar… es como un paraíso abandonado en el Caribe. Las playas son espectaculares, con arena blanca y suave, y el mar tiene ese azul que parece pintado. Lo mejor es que los hoteles de playa, sobre todo en Varadero, Holguín y Cayo Santa María, ofrecen una atención increíble y mucho entretenimiento, pero con precios que parecen de tres estrellas aunque el servicio sea de cinco.

En La Habana viví una experiencia única: recorrer la ciudad en autos clásicos es casi obligatorio. Pasamos por lugares llenos de historia como el Capitolio, la Plaza de la Revolución, la Casa del Che y el Museo Militar. También disfruté caminando por el Malecón, viendo cómo la gente se reúne al atardecer, con música y sonrisas por todas partes.

Y claro, no podía faltar probar los puros Cohiba y Montecristo, todo un símbolo del país. A pesar del bloqueo comercial, Cuba se siente segura y acogedora. La gente tiene una calidez que te hace sentir en casa.

Fue un viaje que me sorprendió en cada detalle, y sinceramente, lo recomiendo al 100%.

